Éste es mi rincón, donde voy escribiendo cuando lo necesito, sin saber por qué y sin saber si alguien lo leerá. Se cerró el blog de mi Hermano David al año de su ida, y en el 2009 seguí con necesidad de escribir, afición que tengo desde pequeña. Palabras sin sentido que quieren escribirse.
jueves, 20 de diciembre de 2012
4 Años Sin Ti, Hermano Mío. David.
Contigo y sin ti. Blanco y negro. Acero y cuero. Horizontal y circular.Alegría y tristeza. Abierto y cerrado....pulsera que te regalé y llevo inseparable de mi desde entonces.
Son los juegos de palabras que se me ocurren y siento en estos días. Para mí el duelo empieza desde que el mes se llama diciembre. Da igual el día. Pero diciembre de este año, hay días en los que la tristeza te llega hasta el último hueco del alma, pero aparte, noto alguna pincelada de un pincel amargo, pero lleno de una acuarela pastel que entre sus claros deja pasar la luminosidad de la esperanza. Luz.
Luces y sombras. Suave y áspero. Dulce y amargo. Risa y llanto. Frío y calor. Compañía y soledad.
Cuánto más grande es la ausencia, más son los momentos que mi mirada se fija en momentos o escenas de las que antes eran como un escaparate del que no formo parte.
Una sonrisa o conversación de mis sobrinas y sobrino, mirarles a los ojos y la mirada de ellos que cruza con la tuya, te da ese toque de atención de que están ahí.
O ir al supermercado, odiando todo lo que se relacione con esta fecha, y hacer tripas corazón por otras personas, como mis padres. Echarle valor.
O ir a comprar por despeje, y ver de espaldas a mi madre que había hecho lo mismo que yo.
Ver como crece el pequeño de la familia, como crecen los grandes.
Camino y sendero. Colores y brillantina. Disfraces y juguetes. Mantecados y bombones.
El dolor se mezcla con la alegría, la ausencia con la compañía, la lágrima con la carcajada.
Los colores que dan el invierno, cuando antes no veía ninguno, marrones, dorados, verdes y marrones que juegan entre los árboles. Grises, blancos y naranjas de los atardeceres nubosos. Una calle oscura y luces de colores en un sólo balcón, llamando la atención.
Sorpresas y decepciones. Palabras y silencios. Canciones y bailes. Lejanía y cercanía. Físico y mental.
Cuatro años de los que creo que no reacciono a veces, como si viviera la vida de otra persona, a veces con sensación de pérdida de tiempo; a veces pienso que el tiempo corre más que yo, y no puedo alcanzarlo.
¿Por qué pintar con óleo cuando el acrílico seca más rápido? ¿Esperar? ¿Esperar a qué? ¿A que nunca pueda alcanzar el tiempo y cuando llegue, sea demasiado tarde? ¿Por qué mirar a unos ojos que ellos no miran mi corazón? ¿Por qué ser cómo quieren que sea? ¿Quién dice que hay que ser como se debe ser?
¿Quien marca las pautas del tiempo?
¿Por qué corres tanto, tiempo?
Tiempo. Antes y ahora. Ayer y mañana. Amanecer y anochecer. Pasado y futuro.
Presente.
Gracias a los que estáis y a los que no. Gracias a los que me dan la mano y a los que no. Gracias a los que creen en mi y a los que no. Gracias a los que ayudan y a los que no.
Es un camino de aprendizaje. Para eso estamos aquí.
Seguiré corriendo detrás del tiempo, y seguiré fijándome en colores y brillantinas, en risas y juguetes, en canciones y bailes, en sorpresas y risas.
Porque el dolor y los llantos...siempre estarán en mi corazón por tu ausencia hermano, pero la mezclaré como en una paleta de colores para empezar a pintar el cuadro de mi corazón, y que el dolor se mezcle con alegría.
La alegría de haberte conocido.
Siempre contigo. Siempre Seremos Cinco.
Tu hermana que te quiere.
Que estos años sigan igual de fuertes papá y mamá, que nos sigan dando esa fuerza y ejemplo, y a mis hermanos, cuñadas y sobrinos. Gracias
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Me ha encantado como te expresas, sigue escribiendo que lo haces muy bien.
ResponderEliminarÁnimo niña, que seguro que tu hermano te está ayudando esté donde esté!! Un besito muy gordo guapísima.